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Michelle hace vibrar la Convención Demócrata

En el primer día de la Convención Demócrata, Michelle Obama deslumbró con un discurso que, con espíritu optimista, exploró temas polémicos para el americano tipo en las vísperas de las elecciones. Michelle no habló solamente como la primera dama de Estados Unidos, si no que habló también como madre, como mujer y como miembro de la comunidad afroamericana. Llevando un simbólico vestido azul, cuestionó las intenciones de Donald Trump y demostró su apoyo a Hilary Clinton para este 8 de noviembre.

Como madre, la primera dama hizo alusión a las ideas que había expuesto en su famoso discurso en la convención del 2008; aquel famoso discurso que se acusa a Melania Trump de haber plagiado en la Convención Republicana de este año. En el 2008, Michelle estableció que hablaba a favor de los valores de su esposo en honor al futuro de sus hijas. Expuso anécdotas de sus niñas y la forma de educación por la cual su marido y ella habían optado.

Pero esta vez, ya no habló de sus hijas como niñas, si no como mujeres. Con un “nunca olvidaré ocho años atrás…” comenzó a relatar los comienzos en la Casa Blanca y como todo su tiempo en el palacio presidencial había sido la base con la cual sus hijas se formarían. Si se observa el significado figurativo de esta anécdota, es evidente que Michelle no quiso referirse exclusivamente a sus hijas, si no que también al resto de los niños estadounidenses. Es más, luego estableció que la persona que sea electa este noviembre, no será sólo el o la presidente, si no que también la persona que tenga el poder de formar a “nuestros niños.” La manera en la cual la primera dama se incluyó como una ciudadana más le aportó un atractivo emocional a su discurso, sensibilizando a más de uno.

No debe ser casualidad, tampoco, que Michelle optó por usar la palabra kids en vez de children. Aunque las dos palabras se refieran a la palabra ‘niños’ en inglés, la primera es más coloquial y casi nunca se ve en textos formales. Sin embargo, esta selección de palabras va acorde con el estilo que se observa en las deliberaciones de la primera dama. Intenta, de tal forma, conectarse con el hombre promedio de Estados Unidos, con el objetivo mayor de proveerles a los sectores marginados con una sensación de representación.

Principalmente, Michelle se enfoca en brindar herramientas para empoderar a las mujeres en la sociedad, como por ejemplo, con su iniciativa Let Girls Learn (Deja a las Niñas Aprender). En su discurso, la primera dama estableció que Hilary Clinton es una candidata que le recuerda a los americanos la visión que tenían los padres fundadores de los Estados Unidos; que todos los hombres son creados iguales. Y, aunque esta frase ha sido polémica a través de la historia, ya que cuando se promulgó la definición de hombre era extremadamente estrecha, ella lo vincula al significado de que en estas elecciones esté la posibilidad de que la próxima presidente sea mujer. De hecho, Michelle establece como algo increíble que sus hijas den por sentado que esto sea una posibilidad.

La alusión a la ‘verdad evidente’ que todos somos iguales alude también a la forma que ella se conecta con la comunidad afroamericana. A parte de describir a sus hijas como ciudadanas empoderadas, usando varios adjetivos para detallar su color de piel, Michelle hace alusión al reciente tiroteo en Dallas. Este evento no sólo lleva a los estadounidenses a cuestionar su ley de armas, pero también es histórico para el movimiento #BlackLivesMatter (“Las Vidas Negras Importan”), bajo el cual miles de ciudadanos se movilizaron para darle fin a la violencia de parte de los policías blancos contra las personas negras.

Posicionándose como madre, como mujer, y como miembro de la comunidad afroamericana, la primera dama logró un discurso que de forma efectiva, pero al mismo tiempo pacífica, atacó las intenciones del candidato republicano. “No dejen que nadie les diga que este país no es grande”, estableció en alusión al slogan presidencial de Trump (Make America Great Again, cuya traducción al español es ‘Hacer grande a Estados Unidos de nuevo’). Y, con una fuerte exclamación, invitó a los americanos a hacer lo mismo que hace 8 ó 4 años atrás. Es decir, a votar demócrata, a votar a Clinton.

Xiména Caló

Starkelabs

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